Saturday, December 17, 2005

Hablando en el Senado sobre innovación tecnológica

Quiero dejarles la intervención del senador Fernando Flores en el senado, que publicó en su blog, sobre el fondo de innovación tecnológica. Políticos como él hacen falta en este país, con ideas claras y que apunten a los temas claves para el desarrollo de Chile.

El miércoles fue el segundo día de discusión en el Senado en torno al proyecto de Ley de Fomento a la Innovación para la Competitividad, sesión en que realicé la siguiente intervención:

Señor Presidente, me ha ido preocupando el estado de ánimo imperante en la Sala a medida que avanza la discusión. Ayer había una ausencia general de Senadores -al parecer, existían muchas otras tareas- y, pese a la importancia del tema, pocos le dan pelota.

También tenemos el problema planteado por los Senadores señora Matthei y señor Núñez, relativo a las Regiones.

Creo que aquí hay tres problemas: el de la estrategia de desarrollo competitivo del país; el de la apropiación de los dineros por los científicos nacionales -que son los que se están movilizando para obtener este dinero-, que no responde necesariamente a una estrategia de desarrollo, y el regional.

En fin, existe una ensalada grande que va a impedir que el proyecto se apruebe. Y quiero dedicar mi intervención a agregar más ingredientes a la ensalada, para que esté completa, los cuales tienen que ver con la cosa competitiva.

Estamos hablando de este asunto como si Chile fuera una aldea y hubiera que guardar la platita. Porque las únicas consideraciones que tenemos son las experiencias narradas por el señor Ministro de Hacienda.

Debo hacer presente que entre tecnología y ciencia existe una diferencia esencial, que nuestros científicos no cachan o no les gusta cachar. He hablado suficiente con ellos para saber que es así.

Esa diferencia dice relación, primero, a que la tecnología debe vender productos y financiarse; y segundo, a que para que eso ocurra tiene que entrar a tiempo. Su timing es fundamental, y es muy distinto según el tipo de industria de que se trate.

Por ejemplo, ¿cómo se explica el acierto notable de un país chico, como Finlandia, con Nokia? Las ventas de dicha empresa alcanzan a alrededor de 40 mil millones de dólares al año. Vende 7 millones de celulares al mes en el mercado interno -en una nación con menos de 4 millones de habitantes-, más otros 6 millones que le compran los chinos. Ésas son las proporciones.

Ahí es fundamental el talento de alguien. ¿Por qué no lo hizo la Ericsson? Motorola no podía competir con Nokia.

Entonces, la cosa es tener el "timing", la suerte y saber que hay riesgo.
Por lo tanto, respecto de la tecnología, uno debe entender quiénes son los que administran el riesgo. Por lo menos, yo sé que en la informática y en la biotecnología están los capitalistas de riesgo a nivel mundial. ¡A ellos no les importa fracasar. Saben que le van a achuntar!

Voy a contar una historia -no ocuparé más de dos minutos- que me parece interesante dar a conocer: la de Google.

Google es una empresa que siete años atrás no existía. La fortuna de cada uno de sus dos dueños ¬a los 32 años de edad- alcanza a 12 mil millones de dólares.

Uno es hijo de una maestra rusa que emigró a Estados Unidos, y el otro, americano. Hace cinco años trataron de vender la compañía en un millón de dólares. Nadie se las quiso comprar. ¡Y bendita sea! Por eso en la actualidad tienen lo que tienen. Su valor aproximado es hoy día de 120 mil millones de dólares. Vale más que el producto nacional bruto de Chile. Ochenta por ciento de los productos que ofrece son gratis. Éste es el tipo de economía que tenemos que explicarnos. Por un lado usarlo y por otro, defendernos.

Además, ¿qué lograron? ¡Cambiar el mundo!

Hoy día, a mi juicio, el mayor enemigo de los periódicos chilenos es Google -no La Tercera ni El Mercurio-, porque les va a quitar los avisos económicos.

Esos avisos se pagarán en dólares y los pequeños empresarios chilenos serán lo más beneficiados con ese buscador. Tendrán la posibilidad de vender sus productos de Iquique o de Molina, por ejemplo a India, porque un avisito permite que alguien de ese país los compre. Y ese avisito sólo se paga si el productor tiene éxito. Porque no paga por el aviso, sino por el número de pedidos.

¡Eso es lo que se está vendiendo! Así está operando el sector.

En el área de la minería la situación es totalmente diferente. Los americanos se encuentran fuera. Son australianos, canadienses y sudafricanos los que participan en esa actividad. Y todos están en nuestro país. Entonces, debemos hacer alianzas con ellos, porque juegan con otro ritmo. En ese ámbito, tenemos assets notables que no estamos usando.

Una persona increíble como Diego Hernández, maneja desde Chile el negocio mundial relativo al cobre del grupo BHP Billiton: las minas en Perú, Australia y todas las que le pertenecen. Y si queremos meternos en serio en la biotecnología minera, precisamos asociarnos con ese tipo de grupos. Felizmente, parece que esa compañía va a invertir dinero en la Fundación Chile. Y Diego Hernández entrará ahí. Habrá que seducirlo para que se meta en la cuestión biotecnológica minera. Eso, sí, puede ser un gran negocio.
Ayer escuché decir al Honorable señor Núñez que debemos hacer algo serio en minería. ¡Estoy de acuerdo…! Pongamos la mejor Escuela de Minas en el norte, donde sea, pero hagámoslo con esos gallos. Solos, no.

Ése es un problema distinto. Hay otra ley para fomentar los recursos de auxilio a Regiones. Ésa es otra cosa, completamente diferente. No metamos estos pasteles juntos. ¡Y los estamos juntando!

Podría mencionar otros ejemplos. Tomemos el caso de la biotecnología, que nos interesa mucho. Hay que sostener discusiones políticas sobre esa materia, porque es muy política.

La biotecnología tiene, por lo menos, tres aspectos. El primero de ellos se vincula a la medicina. En Chile hay gente que está realizando descubrimientos importantes que pueden tener efectos sobre el cáncer. ¿Vamos a hacer algo al respecto o no? ¿Cómo? Hoy día ningún empresario nacional se encuentra capacitado para invertir en este campo, pues carecen de conocimientos y no pueden tomar ese riesgo. Entonces, ¿cómo lo haremos?

Totalmente diferente es el caso de la biotecnología con relación al mundo vegetal (forestal, agrícola), donde existen problemas políticos muy grandes. Una parte significativa de nuestro Parlamento se opone a intervenir en ese ámbito, si bien otros apoyarían una decisión en tal sentido. El debate es mundial.

Debemos elaborar una política sobre el punto. ¿Vamos a ser un país involucrado en la biotecnología y en la producción de transgénicos o nos vamos a excluir de esos procesos? Ésa es una discusión política. Si no la hacemos, nadie, ni de aquí ni de fuera, va a invertir en eso.

Después tenemos la biotecnología de los materiales, que nos afecta porque el cobre es un material. Al final, los productos mineros se transforman en materiales, no en minas. Éstas constituyen el mecanismo. Ahora, si vamos a actuar en este campo, debemos hacerlo con grandes capitales. Y lo que el Gobierno ha hecho con Biosigma me parece un paso sumamente importante. Pero no conversamos de esto.

A continuación, quiero poner el tema de la señora Juanita. Este asunto no aparece en las elecciones presidenciales, ni en las de Diputados o Senadores. Hablar de los problemas de invención de empleo y de innovación no atrae votos, y, por lo tanto, no aparecen en nuestras conversaciones ni en la prensa. La pregunta es ¿cómo vamos a producir la emoción espiritual necesaria para que el país tome en serio ese desafío?

En lo que todos estamos de acuerdo con el señor Ministro es en que tal desafío es fundamental. Si hay dos cosas en las que Chile está jodido es en educación y en el asunto que nos ocupa. En eso consiste la maldición a que aludía el señor Ministro. Pero si el país no tiene vocación política al respecto, no lo vamos a poder concretar, y estaremos dándonos vuelta y hablando generalidades, generalidades y generalidades y no seremos capaces de sentir las pasiones indispensables para ello.

Porque sólo con pasiones van a aparecer empresarios emprendedores en este ámbito. Sólo con pasiones va a haber financistas de riesgo. Sólo con pasiones llegarán inversionistas extranjeros. Sólo con pasiones vamos a producir los nuevos Pablo Valenzuela.

Pablo Valenzuela tiene 65 años. Y si no hubiera tenido la suerte de estar en la Universidad de California en el momento en que se creó la biotecnología, no habría alcanzado el éxito. Nosotros también tuvimos suerte. Porque si Pablo Valenzuela no existiera, no se habría descubierto -con una inversión de un millón y medio de dólares- la vacuna para los salmones. Porque hay que tener ese talento, con ese background, para poder hacer esas cosas.

La pregunta es cómo vamos a producir las demás.

¿Saben los señores Senadores qué pasa hoy día? Hay biotecnólogos chilenos, con nivel de máster, desempleados. ¿Cómo vamos a invertir más si no contamos con estrategia?
Por eso, la parte más sustantiva del proyecto -tendría que felicitar a sus autores por ello, si bien creo necesario abrirla mucho más- es aquella que plantea una estrategia de innovación productiva, que, en el fondo, constituye una estrategia de desarrollo.

Ayer el Senador señor Larraín decía que le preocupaba que esta cuestión quedara, al final, en manos de un sistema presidencialista, donde hay una autoridad máxima única. Pienso que el problema no es que ella quede radicada en una sola persona. Lo relevante es que permee toda la sociedad.

En mis viajes con el Senador señor Foxley y en otro con el Honorable señor Boeninger, aprendí un par de cosas que quisiera compartir.

Me interesó cómo procede Finlandia. Allí se inventó un curso, denominado "Finlandia 2010" (el que se cree en Chile debería ser "2015"). A él se invita todos los años a 40 personas, de diversos sectores -parlamentarios, empresarios, etcétera-, para recorrer y observar el mundo. Dura más o menos un mes. Y al regreso se elabora una memoria. De esa manera se va acumulando una experiencia, que consiste en entender que los países chicos deben saber qué pasa en el mundo y dónde se tienen que poner. Porque la transformación es demasiado grande.

La Universidad de California, en San Francisco, se encuentra construyendo 25 edificios, con un costo de 500 millones de dólares cada uno, para biotecnología, con su laboratorio. Me parece que en Sydney, Australia, hay uno de las mismas características.
Nosotros no tenemos ninguno. Y como no lo vamos a tener nunca, requerimos la habilidad de Singapur y de Finlandia para saber en qué tiempo y dónde diablos crearlo. Pero para eso debemos tener pasiones. Y en esta discusión veo que las pasiones ya están jodidas.

Entonces, sería un primer gran triunfo si lográramos entender cómo Chile va a lograr una estrategia de desarrollo que no surja de un plan ni de un edicto presidencial, sino de una conversación en la cual alineemos las voluntades -habrá diferencias- y se creen espacios para invertir. Pero también para que los jóvenes puedan decir: "Aquí está mi futuro; no sólo en las leyes, en el cine o en los MBA", como ocurre hoy día.
Sin esas tres pasiones no vamos a conseguir ninguna cosa grande.

Por lo tanto, mi proposición -en parte coincide con la del Senador señor Viera-Gallo- es que analicemos el problema en varios niveles.

Confiemos en que la Comisión creada por el Presidente Lagos funcione más allá del tiempo programado y asigne recursos durante el primer año. Hagamos una discusión seria para saber en qué consiste una estrategia de innovación y desarrollo. Creemos las instituciones para que eso ocurra, que deben ser tan serias como otras que hemos inventado, por ejemplo, el Banco Central. Es decir, debe haber prospectiva abierta, una manera de realizar esa conversación. Eso por un lado.

En segundo lugar, definamos el problema de las regiones y saquemos ese asunto del proyecto. Son dos cuestiones distintas. Si hay que asignar una parte de los recursos a las regiones, hagámoslo. Esa decisión podríamos tomarla pronto.

En tercer lugar, creo que debemos clarificar la discusión de fondo. Porque no se necesitan 120 millones de dólares, sino mil millones; o simplemente 20. Hay que recordar que los chinos y los indios, con menos del 0.6 por ciento del PIB, se están transformando en líderes.

Discrepo del Honorable señor Vega en que esto sólo se hace en Europa y Estados Unidos. La ciencia y la tecnología del siglo XXI serán asiáticas, porque Asia ya tiene todas las capacidades y el volumen de mercado. El 80 por ciento de los profesores del MIT y de la Universidad de Berkeley -las grandes escuelas de ingeniería del mundo- son de origen chino.

Estoy seguro de que será así. Lo están haciendo con mercado y con talento. China no es un país capitalista: tiene estrategia de desarrollo. ¡Nosotros necesitamos estrategia de desarrollo!

Entonces, discutamos este problema. Sé que a algunos colegas no les gusta. ¿Cómo se hace estrategia de desarrollo en el siglo XXI? Es una buena pregunta. Tengo algunas ideas, pero es un tema discutible.

Por ello, sugiero que separemos las materias, porque a cada asunto debemos meterle el humor adecuado. Y en la medida en que estemos con el humor incorrecto, discutiremos las cosas de mala manera.

Deberíamos estar felices de que el país tendrá estrategia de desarrollo tecnológico; pero estamos enredados. Deberíamos estar felices de que las regiones mineras recibirán algo; pero ahora surge otra cosa.

Además, comprendo que este proceso debe realizarse -y en esto coincido con el señor Ministro- sin dejarse capturar por los intereses de algunas personas que hoy día apuntan a los fondos de CORFO y de CONICYT, porque lo que ven es más dinero para sus propósitos; pero así no habrá estrategia de desarrollo.

En consecuencia, anuncio que votaré a favor del proyecto, y que presentaré las indicaciones correspondientes.

He dicho.


Thursday, December 08, 2005

Hoy sólo puedo decir...

Love is real, real is love
Love is feeling, feeling love
Love is wanting to be loved
Love is touch, touch is love
Love is reaching, reaching love
Love is asking to be loved

Love is you
You and me
Love is knowing
We can be

Love is free, free is love
Love is living, living love
Love is needing to be loved

John Lennon
9 de octubre de 1940 – 8 de diciembre de 1980.



Pinter desnuda los crímenes de EE UU y la mentira de Irak en su discurso de aceptación del Nobel

Quise destacar esta noticia aparecida en el diario El País de España.

El dramaturgo británico arremete contra la política exterior de Washington y contra el Gobierno británico

En su discurso de aceptación del Nobel de Literatura, el dramaturgo británico Harold Pinter ha desnudado los crímenes de la política exterior estadounidense desde la II Guerra Mundial hasta la invasión de Irak, en un duro alegato en favor de la verdad y la dignidad humana en el que incluso ha sugerido que se siente al primer ministro de su país ante el Tribunal Penal Internacional.

La Academia Sueca, que el pasado mes de octubre otorgó el premio al dramaturgo, ha hecho público hoy en su página de Internet el discurso que éste les ha enviado grabado en vídeo para que sea proyectado durante la entrega de los premios en Estocolmo, toda vez que no podrá asistir a ella por motivos de salud.

Pinter plantea en su discurso las diferencias entre la literatura, donde "no hay grandes diferencias entre lo que verdad y lo que es mentira" y de hecho ambas pueden coexistir, y la realidad, en la que el ciudadano (incluido el artista) debe plantearse qué es verdad y qué es mentira.

En la arena pública, “a la mayoría de los políticos, por lo que se ha podido ver, no les interesa la verdad sino el poder y cómo mantenerlo”. “Para ello tienen que mantener a la gente en la ignorancia de la verdad, incluso en la verdad de sus propias vidas”, ha añadido Pinter. Ejemplo práctico: se aseguró que Irak tenía armas de destrucción masiva para justificar la guerra, y resulta que no las tenía. Y en concreto se dijo que podía dispararlas en 45 minutos, y no era cierto. Como tampoco lo era que el ex presidente Sadam Husein mantuviera lazos con la red terrorista Al Qaeda y fuera en parte responsable de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.

“No era verdad. La verdad es algo totalmente diferente. La verdad tiene que ver con el papel que Estados Unidos se atribuye en el mundo y cómo lo representa”, ha explicado el dramaturgo. Pinter ha trazado un retrato de la política exterior norteamericana desde el final de la II Guerra Mundial, poniendo el énfasis en lo que denomina “crímenes de EE UU”, por lo que la historia ha pasado de puntillas: Nicaragua, El Salvador, Chile y el resto de países en los que Washington apoyó a regímenes criminales.

Pinter ha expuesto cifras y atrocidades que han costado la vida a cientos de miles de personas y en las que el Gobierno estadounidense ha jugado un papel importante. “¿Tuvieron lugar? ¿Son responsabilidad de la política exterior de Estados Unidos? La respuesta es sí”, ha dicho el dramaturgo. “Pero usted no lo sabrá. Nunca ocurrió. No importa. No es interesante. Los crímenes de EE UU han sido sistemáticos, constantes, atroces y despiadados, pero poca gente habla de ellos”. ¿Por qué? Por la fría manipulación llevada a cabo de forma brillante y exitos por Washington, todo un ejercicio de hipnosis, según Pinter.

El dramaturgo denuncia las atrocidades del Gobierno estadounidense, pero también la inacción de sus ciudadanos, a los que se les permite seguir repantigando en sus sofás sin tener que ponerse a pensar sobre ello. Como consecuencia de todo ello, la primera víctima o quizá la última, es la conciencia, hasta el punto de que Pinter se pregunta si alguna vez alguien la tuvo. Y procede a señalar casos actuales como la prisión de Guantánamo, que apenas ocupa espacio en los medios porque Estados Unidos lo ha planteado como una cuestión de “estás conmigo o contra mí”. “Y Blair se calla”, ha añadido.

Vira así la invectiva de Pinter, que sin olvidar a Washington pone el foco también sobre el primer ministro británico, Tony Blair, y su actitud durante la guerra de Irak, hasta el punto de sugerir que el político laborista podría ser sentado ante el Tribunal Penal Internacional por las atrocidades cometidas en Irak.

Termina Pinter citando al poeta chileno Pablo Neruda para asegurar que es “una obligación crucial” de los ciudadanos y de la sociedad delimitar esa verdad y asimilarla al discurso político, pues ésa es la única esperanza de recuperar lo que casi se ha perdido: la dignidad del hombre.

Tuesday, December 06, 2005

Monitorearán satelitalmente al alerce en todo el país

Más de La Tercera.

Un ambicioso proyecto es el que emprenderá a partir del próximo año el Instituto de Investigación Forestal (Infor) y la Universidad Austral de Chile (Uach), que consiste en el monitoreo satelital de la masa viva y muerta del alerce a lo largo del país.

Al respecto, el director del Infor, Roberto Ipinza, señaló que el próximo año se hará el inventario en la región por información satelital, fotografía aérea e investigación en terreno en conjunto con la Corporación Nacional Forestal (Conaf).

Según informa El Austral de Valdivia, Ipinza destacó que este proyecto fue aprobado por el Ministerio de Agricultura para que el Infor posea el centro de monitoreo con alta tecnología, es decir, un equipo de sensores remotos que entreguen el dato duro de cuál es la masa viva de alerce en Chile.

Asimismo, expresó que la entidad posee nexos tecnológicos con el Consorcio de Monitoreo Avanzado de las Américas (Camesa), el Servicio Forestal de Estados Unidos y el Instituto Forestal de Finlandia (Medtla), país líder en el estudio de indicadores forestales.

El director del Infor manifestó que para el 2007 se trabajará con la región de Aisén y el 2008 en la región de Magallanes para continuar en los años restantes con las otras zonas de Chile.

Ipinza expresó que dentro de cinco o siete años se volverá a monitorear la masa viva de alerces en la región de Los Lagos para ver los cambios.

El director indicó que este será un trabajo "de por vida" para el Infor y que tratará de perfeccionar el catastro de bosque nativo, realizado en 1997 por la Conama y la Conaf.

Huevones: demostrado científicamente!!!!

Esto apareció en La Tercera.

Científicos concluyen que los hombres con grandes testículos poseen menos cerebro

Un equipo de científicos estadounidenses anunció que los hombres con grandes testículos poseen menos cerebro y por ende, son menos inteligentes, según una investigación realizada a murciélagos.

El hallazgo, realizado por científicos de la Universidad Syracuse de Nueva York (Estados Unidos), concluyó que debido a un complejo balance biológico, cuanto más esperma posee una persona, menor es la cantidad de materia gris.

"Debido a las altas demandas de energía, los hombres no pueden generar al mismo tiempo esperma y materia gris", escribió el grupo dirigido por el médico Scott Pitnick, y que fue publicado en el último número de la revista británica Proceedings of the Royal Society B: Biological Letters.

Según los científicos, en muchas especies animales, las hembras son rara vez promiscuas, y por ende los procesos de selección natural llevaron a que los machos evolucionaran con grandes testículos, pero a expensas de tener un cerebro más pequeño.

Los genitales de los murciélagos estudiados compusieron el 8.5 por ciento del volumen corporal, comparados con aquellos de los monos, que corresponden al 0.02 y 0.75 por ciento del peso del cuerpo.

Los expertos estadounidenses hallaron un vínculo directo entre el tamaño de los testículos y el del cerebro en las 334 especies distintas de murciélagos.

En aquellas especies con hembras promiscuas, los machos con poco cerebro y grandes testículos tuvieron mejores chances de tener cría que aquellos pares menos fértiles pero con más cerebro.

Lo científicos propusieron una teoría de "balance por tejido o tejidos caros" (Expensive tissue), para explicar los hallazgos.

"Debido a que los cerebros grandes son en materia metabólica más costosos de desarrollar y mantener, los cambios en el tamaño del cerebro podrían estar acompañados por modificaciones compensatorias en otros tejidos, como el de los testículos", explicó Pitnick.

"Los cerebros relativamente pequeños fueron hallados en especies en las que las hembras son más promiscuas, son poligynandrosas y se aparean de forma múltiple con otros machos/hembras", agregó.

Según el experto, la promiscuidad masculina, "no tiene influencia evolucionaria en la dimensión relativa del cerebro".

Además, confirmó que los murciélagos machos de especies monogámicas en las que las hembras son protegidas por una única pareja, terminan teniendo cerebros más grandes.

Ansa

Monday, December 05, 2005

Los extraños verdes de Bachelet

Producto de las elecciones he escuchado a algunos profesionales vinculados a temas del Medio Ambiente e incluso a algunos compañeros de carrera manifestar su apoyo a la candidata Bachelet por sus propuestas en materia ambiental. Al respecto, encontré una interesante columna de opinión aparecida hoy en La Tercera de Marcel Claude sobre esta materia, que si bien no estoy de acuerdo en todo lo que dice, sí sirve para que se formen una idea más informada al respecto.

Tristemente, el esfuerzo de los últimos años para reivindicar la razón ecológica se ha desnaturalizado por la actitud de algunos actores algo trasnochados, como demuestra la reciente columna del director de Terram, Rodrigo Pizarro, en La Tercera, orientada a otorgar un "masivo" apoyo de los ecologistas a Bachelet. Es cuestión de revisar la lista de este green rock group, llamado Larraín & Co., para verificar que son unos pocos los que respaldan el "compromiso ambiental" de Bachelet.

No existe una posición del mundo ecologista, que es tan heterogéneo como el llamado mundo social, así que difícilmente podría haber consenso. Es por ello que cuesta entender la necesidad u obsesión que algunos tienen de apropiarse del tema sin temor al ridículo y sin reparar en la grave falta de ética, sobre todo teniendo en cuenta que el mundo ambientalista carga con una historia plagada de caros errores en los llamados "años electorales".

No es posible olvidar la estulta aventurilla política de una candidata a la presidencia que obtuvo menos votos que el número de firmas que debió recolectar para postularse. Nadie olvida que fue un paso profundamente errado y que significó la marginación política de la razón ecológica. Tampoco es fácil asimilar el golpe de muerte para el movimiento ambientalista que tuvo el espaldarazo que dieron otros grupos a Lagos y que significó su desmembramiento y la desaparición de una de las figuras ícono en la defensa del bosque nativo.

La gestión ambiental de Lagos ha sido todo un fracaso. Durante su mandato la Conama se convirtió en el vagón de cola de la Agenda Pro Crecimiento, diseñada por la Sofofa. Prácticamente ninguna de sus promesas electorales se cumplió, a pesar de que fueron firmadas por un grupo de dirigentes ambientalistas en 1999. Es paradójico que mientras ocurren desastres ambientales como Celco y Pascua Lama, mientras soterradamente se promueve una ley de pesca que consolida el regalo de los recursos marinos a los grupos económicos, Larraín & Co sostengan que Bachelet es diferente. Bachelet ha sido parte del gobierno de Lagos y comparte las políticas implementadas en esta administración. No se entiende el fundamento de esa diferencia y por más empeño que pongan en torcer el sentido de las palabras, quedan al descampado en su motivación: fondos para las ONG o ser ministros del medio ambiente.

Tal como la desigualdad jamás se resolverá con la focalización del gasto público, la depredación de los recursos naturales en Chile no se resolverá creando un ministerio del medio ambiente. Es obvio lo absurdo de esta proposición, puesto que el principal problema es el modelo exportador primario. Es en virtud de este modelito que se le regala la riqueza a un puñado de grupos económicos, no se cobran impuestos necesarios para el desarrollo del país, no se genera empleo y no se hace cargo de la destrucción constante del patrimonio natural. Sin olvidar que este modo de crecimiento económico produce efectos sociales muy adversos y la brutal desigualdad es el indicador más claro. Firmar un compromiso que prescinda de este tema es simplemente hacerse los tontos o no entender nada de política. Aunque ni lo uno ni lo otro, sino lo de siempre, el prosaico tema de la ambición.

Acá se está jugando con cuestiones que son importantes para muchas personas. Desde que hace algunas décadas se despertara la conciencia universal en relación al medio ambiente, muchos han dejado lo mejor de su vida en esta lucha. Por ejemplo, Chico Mendes en Brasil, asesinado por su defensa del Amazonas. Es, por tanto, una falta grave a la ética y a la credibilidad de esta lucha utilizarla como monedita de cambio para obtener posiciones de poder o cargos públicos. No menos irresponsable resulta el comportamiento suicida de organizaciones que, como Terram, se crearon gracias a la cooperación estadounidense, la que prohíbe explícitamente a través de la regulación federal el compromiso político confesional de las organizaciones destinatarias de dicha cooperación.

La irresponsabilidad que se está cometiendo solo servirá a los depredadores y a que el mundo y Chile, en particular, deban esperar muchos años para que efectivamente la cuestión ambiental sea un criterio relevante en la agenda política de los gobiernos.

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Sunday, December 04, 2005

C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien: dos británicos piadosos

Me pareció interesante este artículo aparecido en la Tercera.

El autor de Las Crónicas de Narnia -cuya primera versión fílmica se estrena la próxima semana en EE.UU.- fue gran amigo del creador de El Señor de los Anillos

El responsable de la saga de la Tierra Media convirtió al cristianismo en el artífice del mundo de Aslan -cuya adaptación al celuloide se estrena en Chile el 5 de enero-, pero no logró transformarlo en católico. Lewis se hizo anglicano y llegó a profesar un fervor más ruidoso que el de su mentor, quien se negó a escribir notas necrológicas en su honor.

La leyenda dice que en una de las habituales reuniones del club de los Inklings en la Universidad de Oxford, John Ronald Reuel Tolkien pidió permiso para leer en voz alta algunos de sus nuevos textos. Fue en ese momento cuando su ilustre amigo Clive Staples Lewis no pudo contenerse y lanzó la siguiente expresión: "¡Oh no!, no otra maldita historia de elfos".

En honor a la verdad, y tal como constata Boyd Tonkin -editor literario del periódico The Independent-, la frase le perteneció a Hugo Dyson, profesor en la Universidad de Reading y otro insigne miembro de la cofradía amiga de los mitos escandinavos y de la cerveza en abundancia. Aún así, el hecho que durante mucho tiempo se le haya atribuido esta expresión a Lewis -en ese momento, el mejor amigo de Tolkien- no hace más que dar luces sobre la tempestuosa relación que unió a los autores de dos de las más populares sagas fantásticas del siglo XX.

Para iluminar el camino biográfico de ambos hay que recordar que C.S. Lewis (1898-1963) fue el responsable de Las Crónicas de Narnia (1950-1956) -además de un buen puñado de obras más adultas-, mientras que J.R.R. Tolkien (1892-1973) escribió El Señor de los Anillos (1954-1955), junto a El Hobbit y El Silmarillion.

Sus orígenes sociales no podían ser más diversos. Tolkien -inglés nacido en Sudáfrica- perdió a su padre a los tres años, a su madre a los 12 y se educó bajo la estrechez económica en Birmingham (Inglaterra). Lewis, en cambio, era un irlandés del norte de buena familia, nacido en Belfast y que durante su juventud asistió a diferentes colegios de calidad en toda Inglaterra. Al igual que Tolkien, sin embargo, quedó huérfano de madre a temprana edad y esta experiencia gravitó lo suficiente como para que, a los 13 años, dejara a un lado la fe.

El futuro autor de El Señor de los Anillos, en cambio, siempre consideró a su madre -nacida bautista, pero convertida al catolicismo- una suerte de "mártir de la fe". Por si fuera poco, Tolkien se educó bajo la estricta tutoría del padre Francis Xavier Morgan.

Desde la partida llama la atención que Lewis -quien pese a vivir en Inglaterra la mayor parte de su vida siempre fue un orgulloso y hasta chovinista hijo de Belfast- haya abrazado el anglicanismo, mientras que Tolkien -que rechazaba la expresión "británico" y sólo gustaba que lo calificaran de inglés- profesó un catolicismo muy excluyente. Estas diferencias, entre otras, serían las causas de las constantes crisis entre los dos miembros más ilustres de la cofradía de los Inklings.

La caminata y la conversión

Fue en septiembre de 1931 que el mundo se iluminó para el no creyente C.S. Lewis, hasta entonces un reticente testigo de la fe y devoción católica de J.R.R. Tolkien. Durante una caminata que duró toda una noche en el Magdalen College de Oxford, Tolkien logró que Lewis abrazara el cristianismo. Aún así, Lewis manifestó siempre sus reservas hacia el dogmatismo de los católicos y optó por el anglicanismo, la religión de la Corona. Curiosa decisión en un irlandés de pura cepa.

Y si el autor de El Silmarillion fue el mentor religioso de Lewis, este último operó a cambio como el impulsor de las inclinaciones literarias de su camarada. Así es como Tolkien logró publicar El Hobbit en 1937, tras mil y un titubeos sobre la fortaleza de su prosa. Pero la sintonía entre ambos no duraría para siempre.

De acuerdo con Michael White, biógrafo de Tolkien, la distancia entre ambos se manifestaba ya cuando Lewis empezó a tener éxito con sus obras religiosas y hasta tuvo el "descaro" de llevar ante los Inklings a un escritor ajeno a Oxford. Tolkien -que según White era "un hombre muy celoso y extraordinariamente posesivo con sus amigos"- llegó a considerar que la obra de Lewis era "propaganda protestante".

En los años de la Segunda Guerra Mundial, el futuro autor de Las Crónicas de Narnia se transformó en un altisonante propagandista religioso, cuya gran tribuna fue la radio. El otrora antidogmático Lewis era ahora más radical que su iniciador religioso. Lo que terminó indignando a Lewis fue el matrimonio de su colega con la norteamericana Joy Gresham, una mujer liberal, de origen judío y con una fuerte personalidad.

El triste corolario de la amistad llegó el 22 de noviembre de 1963, cuando Lewis falleció a los 64 años. El mismo día asesinaron a John F. Kennedy y la muerte del autor pasó a un segundísimo plano en la cobertura mundial. El septuagenario Tolkien, resentido hasta el final, se negó a escribir cualquier nota necrológica y rechazó participar en un un libro en su honor.

El mentor había dejado de creer en su discípulo.

Las Crónicas de Narnia: la superproducción

El 5 de enero llega a Chile Las Crónicas de Narnia: el León, la Bruja y el Ropero, superproducción de US$ 150 millones basada en el primer volumen publicado de la serie homónima de C.S. Lewis. De acuerdo al éxito en taquilla mundial que obtenga, la compañía Disney adaptará las seis partes restantes.

Esta cinta recrea la historia de los hermanos Pevensie, quienes durante la Segunda Guerra Mundial logran escapar de la cruel realidad a través de un misterioso armario. Los chicos -dos niños y dos niñas- ingresan al mundo fantástico de Narnia, una tierra poblada por faunos, hipogrifos y castores parlantes, entre otras criaturas. La gran villana es Jadis -encarnada en el filme por Tilda Swinton-, quien gobierna Narnia con mano de hierro y la somete al eterno invierno. Sólo la llegada del león Aslan -una especie de Mesías- traerá la libertad y la paz a este mundo paralelo.

Todos los episodios de Las Crónicas despliegan una simbología cristiana -a diferencia de El Señor de los Anillos- y su estilo narrativo es conciso y alegórico, lejos de las páginas y páginas de la épica de Tolkien. Contrariamente a la trilogía fílmica de Peter Jackson -donde los descendientes de Tolkien no quisieron intervenir-, la saga basada en Lewis cuenta con el absoluto apoyo de la familia del escritor. Cuestión curiosa, pues el escritor manifestó su rechazo a una versión cinematográfica, considerando que un intento de este tipo sería "una payasada" y, en el peor de los casos, "una blasfemia".

Depeche Mode - Playing the Angel

Aquí dejo el último disco de esta banda precursora de la música electrónica. El single Precious suena harto en las radios y ya lo tengo digerido. Aún estoy digiriendo el resto del disco. En todo caso, tiene el sonido característico de esta agrupación, al cual nos tiene acostumbrados.
Bajar parte 1, parte 2 y parte 3.