



Soy el ángel salvaje que cayó una mañana en vuestras plantaciones de preceptos (Vicente Huidobro)




Si bien nunca he sido un seguidor acérrimo de este programa, sí muchas veces me quedé viendo alguna entrevista interesante, de las cuales puedo decir que son hartas. Por eso, todo mal que esté pasando esto con el programa. Dejo la noticia aparecida en La Tercera al respecto.Tristeza dice sentir el poeta y profesor de castellano por perder un programa que "es como un hijo", pero más que nada enojo por "la serie de ambigüedades, mentiras y confusiones" que, según él, ha echado a andar su ex casa televisiva. Específicamente, su irritación se debe a las razones que Canal 13 dio sobre su salida de La Belleza de Pensar.
"Me parece lamentable que algo tan bonito, con espíritu de dar cultura, se deforme o se trajine en las páginas de farándula de los diarios. Aquí se ha mentido", sostiene, y pasa a enumerar la lista de "mentiras garrafales" en las que, según él, ha incurrido el canal. Primero, que su productora quería que Canal 13 cediera los derechos de La Belleza de Pensar. Segundo, que se trataba de un conflicto por la propiedad del nombre del programa ("el derecho lo ha tenido Canal 13 desde siempre. Yo nunca inscribí la marca"). Y tercero, que en las conversaciones la casa televisiva "había intentado llegar a un acuerdo económico para garantizar mayores recursos para el desarrollo del programa".
Todo es completamente falso, afirma. "Nunca se habló de temas económicos, nunca se ha cambiado el precio del programa desde el año 2002, no hemos pedido mayor financiamiento ni el canal nos ha pedido que bajemos el precio. Nunca ha estado el tema económico en discusión", argumenta.
El verdadero conflicto, afirma, habría estado en la petición que les hizo el gerente de desarrollo estratégico del canal, Edgard Spielmann: "Él nos planteó -y esto está certificado por varios e-mails y notas- que estaba muy interesado en renovar el contrato con nosotros, que éramos un programa emblemático para la nueva línea de negocios del canal, pero que había una condición nueva: la productora MW debía ceder la totalidad de los derechos de los programas desde 2002 hasta 2006 y de todos los programas que se grabaran a futuro". Una petición que la productora MW consideró inaceptable y que les obligó a dejar el espacio.
"El nombre no importa"
"Hay una cosa muy clara. Yo perdí la Belleza de Pensar, perdí el nombre", dice resignado, minutos antes de que una mujer le interrumpa para decirle que "el nombre del programa no importa nada, lo importante eres tú".
¿Por qué no aceptó las nuevas condiciones de Canal 13?
Si yo cedo los derechos de propiedad del programa, significa que el día de mañana pueden venderlo, alguien puede editar las entrevistas, pueden hacer lo que se les ocurra (...) Habría quedado con fama de demente si hubiese firmado. (...) Siento que mucha gente ha venido a ser entrevistada porque sabe que yo voy a cautelar ese patrimonio. Este programa es patrimonial, yo defendí el patrimonio".
Su tozudez, sin embargo, le significó dejar la emisión, que ahora, técnicamente, podría seguir con un concepto totalmente distinto. "El tiempo dirá si el programa era sólo un nombre y una marca o algo más que eso", dice.
¿Qué opina de la intención del canal de seguir con distinto formato y otro conductor?
Nunca pensé que era el único que podía entrevista a gente en el aspecto cultural. ¡Fantástico! ¡Maravilloso! Háganlo con otro nombre, hagan lo que quieran. La verdad es que ellos tienen el nombre, yo perdí la marca, porque nunca la pensé como una marca.
Me parece una muy buena iniciativa de La Tercera. Hay que puro aprovecharla.Aunque ha pasado más de medio siglo desde que estuvieron publicadas íntegramente, Las Crónicas de Narnia siguen seduciendo al público. De ello dan fe las continuas reediciones de sus siete episodios, su sólido arraigo en el público infantil y adolescente, y el reciente impacto de El León, la Bruja y el Ropero, la adaptación fílmica cuyo éxito ya augura un segundo largometraje.
Y hay más noticias. La célebre saga que C.S Lewis escribió entre 1939 y 1954 estará en los kioskos desde el próximo martes 28 de marzo, junto a La Tercera, más $ 2.490.
Los siete volúmenes relatan las aventuras de los hermanos Pevensie en Narnia, una tierra de fantasía y magia inventada por el autor irlandés y poblada por animales parlantes y otras criaturas mitológicas, manteniéndose una lucha sin fin entre el bien y el mal.
Aslan, un legendario león creador del fabuloso país de Narnia es el protagonista de los relatos, si bien la obra tiene a los hermanos Peter, Susan, Lucy y Edmund Pevensie como el hilo conductor del texto.
La saga completa estará en todos los kioskos y podrá ser adquirida junto a La Tercera. Para los suscriptores, en tanto, habrá un 25% de descuento por la compra de la colección completa (mayores informaciones en el 600 8372372).
La espectacular colección, que reúne por primera vez en kioskos los textos originales de la saga infantil que ha vendido más de 95 millones de ejemplares en todo el mundo, seguirá la cronología de la narración y no la de su publicación inicial.
El próximo martes se inician las entregas junto a La Tercera con El Sobrino del Mago (en la foto) y seguirán con El León, la Bruja y el Ropero (4 de abril), El Caballo y su Niño (11 de abril), El Príncipe Caspian (18 de abril), La Travesía del "Explorador del Amanecer" (25 de abril), La Silla de Plata (2 de mayo) y La Ultima Batalla (9 de mayo).
Mujeres, muéranse de envidia. Gracias a Marcel Neundörfer, que inventó lo que todo hombre queria: un videojuego en el urinario. Con un pad sensible a la presión posicionado en el centro del urinario, y una pantalla situada a la altura de tus ojos, puedes usar tu puntería para manejar un auto de carrera, meter goles, o recorrer un laberinto.
Pero nuestro favorito (foto der.), es un juego donde vas dibujando sobre el pad, y controlas las visuales que todos ven en el bar. Bautizado como “On Target” su función (aparte de entretenerte de sobremanera cuando tienes que deshacerte de ese par de cervezas), es aumentar la higiene de los urinarios ya que tienes un incentivo para achuntarle al centro. Otra razón más para ir a Amsterdam.
Este artículo apareció en El Mercurio de hoy.
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